LA MUSICA
INICIOS DE LA MUSICA
Paleolítico.
- La
música ha nacido cuando <<combinaciones creadoras, asociaciones nuevas,
realizadas en un individuo, han podido, transmitidas a otros, dejar de perecer
en él>>.
Como creen algunos, se produjo una ruptura entre el
hombre de Neanderthal, que desapareció bruscamente, y el Homo sapiens, las
tradiciones musicales del primero no pudieron ser transmitidas al segundo, y
deberíamos buscar los orígenes de nuestras civilizaciones musicales históricas
en el Homo sapiens, ese antecesor que apareció hace unos treinta mil o cuarenta
mil años. Pero es probable que la emergencia de un Homo musicus se produjese
bastante antes, coincidiendo con importantes transformaciones de la parte
anterior del cerebro.
Sin embargo, no puede hablarse de música en tanto que las
manifestaciones sonoras son esporádicas e individuales. La música supone un
mínimo de organizaciones y un esfuerzo de adaptación de los cuerpos sonoros a
una finalidad práctica, si no artística: expresión vocal del querer, más o
menos adaptada a una comunicación entre individuos, golpear de las manos entre
sí o sobre cuerpos, percusión de objetos entre ellos, en el deseo de acentuar
la fuerza expresiva del gesto <<sonorizándolo>>, prácticamente
colectiva de esta expresión audiovisual.
Estas diferentes actividades pre musicales pudieron
aparecer, simultánea o sucesivamente, en varias regiones el globo. Numerosas
migraciones provocaron, al parecer, mezclas de razas, de modo que los
antecesores bastante evolucionados de Homo sapiens pudieron coexistir, en el
Paleolítico medio, con tipos mucho más rudimentarios.
Ningún dato científico permite establecer, ni
aun aproximadamente, el orden de aparición de los fenómenos musicales.
Neolítico. - La asociación de la voz al gesto, del canto a
los instrumentos, y el establecimiento de sistemas transmisibles, han permitido
a la expresión sonora perder su carácter individual y ejercer una fuerza de
hechizamiento favorable a los rituales o a las actividades colectivas. A
principios del neolítico aparece un fenómeno sociológico de importancia
considerable para la evolución de la música: ciertas tribus nómadas se
establecen sobre mesetas escalonadas, en la proximidad de los valles ricos en
aluviones, creando las primeras civilizaciones agrícolas sedentarias. Una
organización social fundada sobre el matriarcado sustituye entonces al
patriarcado primitivo y evoluciona hacia una nueva economía de producción, en
la que la división del trabajo se impondrá innecesariamente. Es muy probable
que el matriarcado estable haya dado a la música la dimensión
<<melódica>> que será su esencia durante milenios, gracias a la
estabilidad moral de la mujer, a su aportación afectiva, a su proclividad
lírica.
Categorías musicales
Si los tipos de comportamiento musical, individual o
colectivo, pueden distinguirse con bastante nitidez, la clasificación de tipos
de música en función de las condiciones sociológicas de su producción es mucho
más decepcionante. No se descubren sino falsas categorías, reflejos de la
cultura y los hábitos de tal grupo actuante. Más bien de caracteres
específicos, estas falsas categorías distinguen bastante confusamente maneras
de producir música. Profundamente integradas en nuestro pensamiento musical.
Música espontanea o compuesta.
Desde que el hombre vive en sociedades sedentarias, ya no
hay comunidad musicalmente virgen, de la que la música pueda brotar.
Toda creación espontanea esta de echo condicionada por un
sistema musical y nutrida de reminiscencias: el ejecutante transforma en ella
una información recibid (almacenada a nivel preconsciente) según el genio de su
raza, la ocasión o la necesidad. Y así el repertorio de lo que los etnólogos
han llamado folklore musical está a si vez condicionada y en continua mutación,
el elemento creativo reside precisamente en la transformación que sufre el
legado. Es esencialmente un arte de tradición oral. Al fijarlo mediante
registro o notación, haciendo posibles las repeticiones idénticas, se le
desnaturaliza; pero puede considerarse que sigue siendo un folklore; es decir
una creación popular parea uso popular en la que el creador y el consumidor se
confunden.
Por otra parte, la musca compuesta, escrita, no presta
exenta de espontaneidad, por el lugar que deja a la iniciativa de los
intérpretes: las únicas músicas absolutamente fijas son las músicas
electroacústicas.
Música culta o popular.
Estas estas categorías, son más netas que las
precedentes, pero sus límites todavía son imprecisos. La música culta está
producida en principio por una minoría cultural selecta, en función de
criterios estéticos dejados a la inspiración de los creadores. No está
destinada a un público particular, pero su grado de dificultad y el nivel
cultural de los diversos grupos sociales crean una selección entes sus oyentes
virtuales
la música popular, al contrario no se define por sus destinos. Tan pronto surge de las capas populares, generalmente campesinas, y se consume, tan pronto se produce industrialmente por la clase dirigente en función de criterios puramente comerciales. En este último caso, su perennidad es incierta, aunque sea sistemática difundida. Algunas veces, la música popular es una música culta en cuanto que está fundada sobre sistema culto: no existen muiscas populares muy cultas.
la música popular, al contrario no se define por sus destinos. Tan pronto surge de las capas populares, generalmente campesinas, y se consume, tan pronto se produce industrialmente por la clase dirigente en función de criterios puramente comerciales. En este último caso, su perennidad es incierta, aunque sea sistemática difundida. Algunas veces, la música popular es una música culta en cuanto que está fundada sobre sistema culto: no existen muiscas populares muy cultas.
Música clásica o variedades.
Extremadamente inhabilitarlas y corruptoras, estas
categorías son absurdas, puesto que no son musicales, sino comerciales. Su
aparición relativamente recién está ligada al desarrollo del disco y la
radiodifusión.
En la jerga de las industrias musicales, se clasifica
bajo el sigo de variedades toda la música moderna de diversión, de escritura
muy simple y estereotipada. Por comodidades clasificación se añade a ella el
jazz (autentico o falsificado) y la música pop, si bien se define por el
conformismo y la simplicidad.
La visión científica sobre la música
Una cultura es una unidad, y eso es algo que podemos
tomar como un axioma. La idea, hoy de moda, de las dos culturas, que nos
presenta a nuestra sociedad como ascendida entre quienes están al tanto de la
ciencia y quienes no lo están una distinción cuya piedra de toque es cierto
conocimiento de la segunda ley de la termodinámica es una ficción convincente; aunque se la
puede tomar como indicadora de la naturaleza cosa ves más esquizoide de nuestra
sociedad, es menester recordar que, como sucede con un personalidad esquizoide,
incluso los rasgos que parecen aparentemente
más contradictorios en una cultura se originan en una única fuente. En
este capítulo me propongo investigar qué clase de cultura pudo ser la que, a lo
largo de tres siglos, produjo tantos logros espectaculares de la segunda
ciencia como los de la música clásica (termino que a, falta de uno mejor, sigo
usando para designar el arte musical del periodo que va aproximadamente de 1600
a 1910). Sería posible, como lo siguiera el primer capítulo, examinar desde el
punto de vista de cualquiera de las artes, y no solamente la música; sin
embar4go dada su naturaleza sumamente abstracta su falta casi total de
contenido verbal o representativo explicito, la música es quizá el indicador más sensible de la cultura
y de sus de todas sus otras artes, la más estrechamente vinculada con las
actitudes y supuestos inocentes sobre los cuales construimos nuestra vida en el
seno de una sociedad (a lo cual debe tener el hecho de que, en todas las
culturas, la música sea el arte más íntimamente asociado con la práctica de la
magia). Espero que quede claro que no me propongo establecer si la segunda
ciencia fue causa de la música clásica o viceversa; lo que intento es demostrar
que la naturaleza de ambas se deriva de fuentes cuyo origen está en la profundidad
del psiquismo europeo.
La segunda ciencia solo llego a ser posible cuando en la
vida de los occidentales se ‘produjo la escisión entre lo racional, por un
lado, y por el otro lo emocional, vivencial y sensual. Además, para que la
visión científica del mundo pudiera dominar nuestro pensamiento fue preciso
llegar a la entronización de la razón u de la lógica como funciones humanas
supremas, y la devaluación complementaria de aquellos otros procesos. Debo
insistir en que, dentro de sus limitaciones, no hay necesariamente nada de
objetar a la visión científica del mundo, en tanto que estas limitaciones sean
reconocidas. Se han señalado con frecuencia que los primeros logros de la
segunda ciencia y los más espectaculares fueron alcanzados en los países protestantes,
o bien , en los países católicos, por miembros de las minorías protestantes
algo que no se debe solamente a la temprana oposición de la iglesia católica al
pensamiento científico, sino también al hecho de que en su vida religiosa, el
protestante esta decididamente a un favor del sometimiento de los procesos
emocionales, sensuales e instintivos, y del riguroso mantenimiento de su
actividad religiosa en el nivel consciente (y seguramente es aquí , más bien
que en otros puntos manifiestamente doctrinales, donde reside la diferencia
decisiva entre católicos y protestantes). En este aspecto, es notable que D.C
McClelland háyase que los científicos cuya actividad se da en el campo de la
física tienen a provenir de medios puritanos y a ser intensamente masculinos en
su sentimiento de identidad.
La mente absorbida por la visión científica del mundo de más
allá, y llega a devaluar e incluso a mirar con desconfianza los aspectos
emocionales, sensuales e instintivos de la vida, considerándolos generalmente engañosos,
y hasta peligrosos. La persecución paranoica de las brujas en el siglo xvii,
cuando la ciencia comenzaba ya a adueñarse de la mentalidad occidental, puede
ser entendida como un rechazo simbólico de los procesos psíquicos cuya
irracionalidad parecían representar aquellas desdichas. Freud no tiene al único
que le ocurrió que la continuidad de la civilización dependía de que se
reprimiera el instinto y la emoción; una represión que durante mucho tiempo ha
estado implícita en nuestras instituciones sociales y que está en la base de
buena parte de nuestra teoría y de nuestra practica educacional. No es por
accidente que la armonía funcional comenzó a adueñarse de la música occidental
precisamente a inicios del siglo xvii el claro mundo racional que esta música
habría de habitar casi exclusivamente durante los tres siglos siguientes, a
pesar de esfuerzos de los románticos por escapar de él, es el mismo mundo del
racionalismo científico.
De hecho, la elevación del intelecto y la celebración de
la lógica abstracta, así como la desvaloración de la experiencia vivencial
(queremos saber, debemos descubrir, por más que nos cueste en experiencia) y de
los otros procesos psíquicos menos conscientes, son rasgos que no solo se
revelan en la naturaleza misma de la música clásica occidental, sino también en
las actitudes más comúnmente compartidas hacia ella. En primer lugar, al ser
esencialmente vivencial y tener tanto que ver con la vida intuitiva y emocional
como con el intelecto, el arte ha sido relegado en nuestra sociedad a una
posición marginal. En la vida de la abrumadora mayoría de las gentes, al arte
no le cabe ningún papel esencial; es una actividad para los ratos libres, a la
que se dedica uno, si lo hace, cuando no tiene nada más urgente que hacer. Es
algo aparte del mundo cotidiano, puesto en un marco, algo cuya única relación
con la vida diaria es de una antítesis; el aficionado a la música no se vuele
hacia ella para conocer mejor la vida, sino para descansar de la vida. Así, por
ejemplo, es posible que un hombre sea sincero amante del arte, pero, sin
embargo, sin percibir que haya en eso incongruencia alguna, pueda construir,
para sí mismo o para otros, y ya sea como ámbito de vivienda o de trabajo, un
ambiente de inigualable fealdad visual, a auditiva, táctil y hasta olfativa;
así eran muchos de los que en el siglo xix fundaron nuestras grandes
colecciones de arte e instituciones musicales.
Es un tópico decir que en nuestra cultura
llenamos una vida fragmentada. Separamos el trabajo del resto de la vida, y ese
tiempo el cual creemos estar realmente vivos le llamamos ocio, de manera que
terminamos definiendo el trabajo como aquello que hacemos cuando en realidad
querríamos estar haciendo alguna otra cosa. Para la mayoría, el tiempo dedicado
al trabajo es tiempo de aburrimiento, frustración e insatisfacción, que se ha
de aguantar lo mejor posible para asegurarse la subsistencia. También dividimos
el conocimiento en compartimentos estancos (o, mejor dicho, lo intentamos, ya
que el mundo real desborda constantemente estas categorías) a los que llamamos
asignaturas o disciplinas que a su vez se subdividen repetidamente. Dividimos
unos de otros a los grupos de edad, y encarcelamos a los extremos, a los más
jóvenes en escuelas y a los más viejos en pabellones geriátricos.
Tipos de Ritmos en el Ecuador
Pasillo
Significa paso pequeño y sencillo (era son bailable), que servía como ritmo
de salón de baile; en la actualidad, en el departamento de Boyacá, Colombia,
todavía se baila, obviamente el pasillo ligero. En el Ecuador los pasillos de
fines del siglo XIX eran rápidos, a comienzos del siglo XX con la influencia de
Cristóbal Ojeda Dávila – entre otros compositores – se vuelve el pasillo de
tempo lento.
Pasacalle
El pasacalle y la chacona son dos formas de música barroca, muy
relacionadas entre sí; ritmo que probablemente nació en España, pero que existe
también en Francia e Italia con diversos nombres: pasacallo, pasacaglia,
pasacaglio, passe caille; al llegar a nuestro país toma la forma, instrumentos
musicales y estructura popular de nuestra región y se convierte en música y
danza mestiza del Ecuador.
Albazo
Ritmo aporte a la cultura universal que existía antes de la llegada de los
españoles, parecido a la contradanza colombiana, la chilena, chilenas
mexicanas, merengue venezolano, llaneras, etc. También es danza de los
indígenas y mestizos del Ecuador en tiempo festivo que se toca con las bandas
de pueblo a la madrugada en las festividades, de allí su nombre. Es la música
que avisa sobre la fiesta, probablemente es uno de los primeros ritmos mestizos
que se sincretizaron en el inicio de la colonia. Se escribe en el compás de
6/8.
Sanjuán
O sanjuanito, ritmo precolombino que según algunos autores apareció en San
Juan de Ilumán, Otavalo; para otros es la música de veneración al santo;
musicalmente es parecido al huayno peruano y boliviano, en compás binario.
Fox Incaico
El nombre de este ritmo no va muy de acuerdo con su génesis ni con su tipo
de ritmo o país en el que hace presencia, pues lo de fox es otro idioma, unido
a concepto americano precolombino o inca, de nuestro país.
Compás de cuatro tiempos, melodía triste con letras que hablan de
desamparo, abandono, aunque también tiene textos en honor a la madre y a la
mujer en general.
Danzante
El Yumbo y el Danzante eran iguales, musicalmente hablando, hace mucho
tiempo, pero a partir de los años 60as se establecen las características que
les define. Como expresión corporal, son famosos los danzantes de Pujilí y los
Salasacas.
Vals
Ritmo europeo que llega a América y toma características de acuerdo al país
donde se desarrolla. Hay notables diferencias entre el vals mexicano, argentino,
ecuatoriano, peruano y el vals de arreglos modernos, etc.
Tonada
Ritmo que se baila en nuestro país y que posiblemente es la evolución
lograda por los mestizos al ritmo DANZANTE y al ALBAZO. Su nombre se deriva de
‘‘son’’, ‘‘ton’’, ‘‘tono’’ o ‘‘tonito’’.
Capizhca
Ritmo Azuayo, al igual que el ‘‘Arroz quebrado’’, festivo y sincopado en el
que se denota alegría, y un tanto complicado para ejecutarlo sobre todo en su
acompañamiento.
Aire Típico
Ritmo de mestizos, alegre que se parece al ritmo costeño ‘‘Alza’’, Término
o vocablo musical que junto con el saltashpa se denominaba a todas las
canciones alegres y bailables.
Yaraví
Yaraví o arahuí, arawí, yarahuí; ritmo inca, precolombino de la geografía
andina. Sus instrumentos originales son el pingullo y la quena, que emiten sus
sonidos demostrando la tristeza y soledad del hombre de los Andes, El ritmo y
la forma han evolucionado, al principio recitativo, libre, pentafónico y en la
actualidad en ritmo de 6/8.
Folklórico
Más que identificar un ritmo musical, es una manifestación cultural
popular, costumbrista, que fluye de las entrañas del pueblo. Sus autores por lo
general son anónimos, que, en el siglo XX, por los años 70as, se usó
musicalmente con letras de temas políticos; tomando auge en nuestro país el
formato orquestal GRUPO FLOKLÓRICO; mientras que en los países nórdicos
protestaban con rock.
Cachullapi
Ritmo festivo de nuestro país, creado por Víctor Manuel Salgado Tamayo
(MISTER CACHULLAPI), generalmente escrito en 6/8 parecido al albazo y que en su
nombre se refleja nuestra identidad.
Yumbo
Música prehispánica, literalmente es el poblador del oriente ecuatoriano
que se introdujo en la sierra; pero el yumbo es música y danza indígenas y como
danza hay en Imbabura, Pichincha, Cotopaxi y Chimborazo y como música indígena
es propio de toda la serranía ecuatoriana.
Tono Del Niño
Ritmo manifestación del amor ‘‘Al Divino Niño’’, que, en el mes de
diciembre, sobre todo en la provincia del Azuay, se toca en los ‘‘Pases del
niño’’ y en las ‘‘misas’’. Manifestación cultural que reúne canto, poesía,
danza y dramatización; canciones que generalmente cantan niños. Es ritmo
sincopado, parecido al ritmo ‘‘Arroz quebrado’’ o al ‘‘capizhca’’ que también
son del Azuay.



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